
Hacer que los calentadores de baño den calor sin cegar la vista
Al fabricar lámparas de infrarrojos para baños, es necesario encontrar un equilibrio delicado. No se trata solo de aumentar la temperatura, sino también de controlar la luz emitida.
Piénselo: en un baño, uno suele estar justo debajo del calentador. Si estás bañando a un bebé o acabas de salir de la ducha, lo último que quieres es una luz tan intensa que te haga entrecerrar los ojos o dañe tus ojos.
Solucionando el problema de la luz intensa
Las tuberías halógenas convencionales son como mangueras de incendios: emiten luz en todas las frecuencias, incluyendo mucha luz visible y rayos infrarrojos que pueden resultar molestos.
Para solucionar esto, ajustamos la emisión de luz. Utilizamos recubrimientos especiales de cuarzo o mezclas específicas de gases dentro de la tubería para desplazar el pico de energía emitida. De esta manera, disminuye la luz azul y se suaviza el brillo.
Sigues disfrutando de ese calor agradable, pero sin sentir como si estuvieras mirando directamente hacia una luz muy intensa.
Los detalles relacionados con el calor
Utilizamos envoltorios de cuarzo porque se calientan casi al instante. No hay necesidad de esperar en una habitación fría.
Por lo general, mantenemos la potencia entre 250W y 600W. ¿Por qué? Porque queremos un calor constante, y no puntos calientes que puedan dañar la piel.
La forma del reflector es tan importante como la bombilla en sí. Utilizamos reflectores parabólicos de aluminio para dirigir el calor de manera controlada. De este modo, la energía se concentra donde se necesita y la luz no llega a los ojos.
Las compensaciones
Nada es perfecto. Al filtrar la luz para proteger los ojos, perdimos un poco de esa potencia que tendría una lámpara industrial.
No obtendrás ese calor intenso utilizado en fábricas para secar pintura. Pero para un baño, eso no es necesario. Lo que se desea es un calor suave y constante, que parezca natural.
Un último consejo: si vas a instalar estas lámparas en el techo o en una pérgola, verifica bien los sellos. Estos filamentos odian la humedad. Asegúrate de que la carcasa esté herméticamente cerrada y de que el driver tenga espacio suficiente para funcionar sin sobrecalentarse.